martes, 19 de noviembre de 2013

Vicisitudes

Los vas a traer a un curso de verano, en tu hora de almuerzo, porque no hubo microbús que te los quisiera llevar porque "muy lejos".
Llegás en la noche de trabajar y te dicen que el grande tiene fiebre, que hay que dejar a la chiquita con alguien e irse ambos tres al hospital.
Te dice "qué bueno que estés aquí" y te agarra la mano mientras le ponen la terapia respiratoria, a pesar que ya es grande para ordenar plato infantil en los restaurantes.
Regresás y no ves a la chiquita porque ya se durmió.
Repartis medicinas y apagás luces.
Lavás calcetines blancos convertidos en gris-negro.
Te levantás temprano, para llegar a tiempo al trabajo, das medicinas, dejás instrucciones de las medicinas a tomar, el enfermo duerme y la chiquita se levanta y quiere jugar.
Llegás 16 minutos tarde al trabajo porque no te podías ir hasta dejar a la chiquita cubierta de besos y abrazos y sin llorar.
En el trabajo tu amiga te dice ¿viene tarde porque fue al colegio? y ahí te das cuenta que se te olvidó que era el dia -el único - de matrícula, no andás un cinco en la bolsa, los documentos están en la casa, tenías previsto ir en tu hora de almuerzo a la casa a traer al grande porque tiene una consulta programada, por la que cambiaste de hora una reunión y la jefa te vio feo, pero no alcanza el tiempo para ir al colegio...
La vida de madre es una cosa interesante.

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